¿Qué son los créditos al consumo?

Cuando compramos un bien a plazos, ya sea un televisor, un coche, un ordenador o cualquier otro bien, estamos utilizando un crédito al consumo. Las grandes superficies y otros establecimientos, como los concesionarios, ofrecen a sus clientes poder pagar sus compras a plazos, ello les da más facilidad para incrementar sus ventas y para el cliente resulta más cómodo y asequible, por lo que suele aceptar pagar a plazos. Entonces, es cuando está utilizando un crédito al consumo.

¿Quién concede créditos al consumo?

Cuando se compra un bien a plazos, a su vez se firma un contrato en la tienda en la que se ha adquirido. Es necesario leer con detenimiento dicho contrato, pues la mayoría de las veces no es la tienda quien está haciendo el préstamo, sino que estamos firmando un contrato con terceros; puede ser una entidad bancaria o una empresa privada.

La empresa financiera paga al vendedor la compra de su cliente, y al cliente le está concediendo un crédito al consumo al que deberá hacer frente cumpliendo el acuerdo que se firma. Cuando un cliente acepta pagar una compra a plazos, responde ante la deuda con todos sus bienes presentes y futuros, del mismo modo que lo haría con un crédito ordinario o un préstamo personal. Por ese motivo, igual que cuando se solicita dinero a un banco o a una empresa prestamista de capital privado, es necesario preguntarse si realmente es necesario utilizar un crédito al consumo. Algunos bienes son necesarios, otros no tanto o no tan urgentes.

Pero, en la actualidad, no únicamente las tiendas físicas pueden ofrecer a sus clientes pagos aplazados, también algunas entidades ofrecen financiación para clientes de tiendas online. Para los empresarios, tanto si su negocio se realiza a través de una tienda física como de una tienda virtual, puede ser muy beneficioso contar con una financiera que conceda créditos al consumo a sus clientes.

Y para los consumidores, también existen varias entidades que ofrecen financiación para comprar un coche, una moto, realizar reformas o una tarjeta de crédito con la que pueden pagar sus compras y devolver el dinero a plazos. Esto, aunque se deban pagar unos intereses, puede ser de gran ayuda para los hogares al realizar las compras necesarias o pagar los recibos. Utilizar comparadores de todo tipo de créditos es necesario antes de decidirse por una entidad. En Crediteria podrás comparar cómodamente y encontrar respuesta a las dudas que puedas tener sobre los distintos tipos de créditos. En cualquier caso, el endeudamiento siempre ha de ser responsable y se ha de dar cuando es estrictamente necesario.

¿Cuánto se paga por un crédito al consumo?

En España, por un crédito al consumo se paga un tipo de interés medio del 8,30% TAE cuando el plazo de devolución es hasta 5 años. Cada financiera establecerá sus precios, por ese motivo es muy importante, antes de firmar un contrato en la tienda, haber buscado otras opciones que puedan abaratar el precio del crédito al consumo. Algunas veces es mejor pedir un préstamo personal o un crédito a la entidad que se elija, pagar la compra realizada con ese dinero y devolver el dinero a la entidad que lo ha prestado y a la que hemos buscado nosotros y aceptado sus condiciones.
También se ha de tener en cuenta que los créditos al consumo, del mismo modo que los préstamos personales, pueden conllevar otros gastos, como la comisión de estudio, la comisión de apertura e incluso, dependiendo de la entidad, la obligación de contratar algún tipo de seguro. Si bien es cierto que es más cómodo firmar un crédito al consumo en la tienda, siendo el vendedor quien hace entrega de la documentación, las cuotas se deben pagar, y quizás a la larga haya valido más la pena saber si se podía conseguir un crédito al consumo pagando menos dinero.

¿Qué necesito para beneficiarme de un crédito al consumo?

Las financieras que ofrecen créditos al consumo a los clientes de negocios solicitarán que estos clientes tengan una solvencia suficiente para hacer frente al pago de las cuotas. También lo solicitarán las empresas prestamistas de capital privado, la diferencia está en que es muy probable que, si la entidad financiera es un banco, solicite que el cliente disponga de una nómina. En cambio, algunas empresas prestamistas de capital privado conceden créditos a los clientes que pueden demostrar ingresos suficientes, pero no es obligatorio que esos ingresos provengan de una nómina.

Dejar de pagar un crédito al consumo conlleva consecuencias, entre ellas penalizaciones y el pago por intereses de demora, pues se trata de un producto financiero similar a un crédito o un préstamo personal. Es muy importante tener la seguridad de que se va a poder hacer frente a la deuda, comprender el contrato que se va a firmar a la perfección e informarse de si, en caso de ser necesario, se puede aplazar algún pago y qué consecuencias económicas conlleva dicho aplazamiento.