Cómo influye el lugar de trabajo en la productividad

La pandemia del coronavirus ha provocado que miles de trabajadores cambien su lugar de trabajo, cambiando así el ambiente laboral y los hábitos de trabajo a los que estaban acostumbrados. Miles de trabajadores cambiaron por unos meses su oficina por su casa, bajando la productividad.

El lugar de trabajo es fundamental para ser productivos y no hay que ser un genio para darse cuenta de que el trabajo desde casa invita a distracciones y a menor productividad laboral.

¿Cómo debe ser un puesto de trabajo?

Un trabajador será mucho más productivo si es capaz de mantener su puesto de trabajo limpio y ordenado. El orden es una virtud que se relaciona directamente con la productividad, si somos limpios y ordenados seguro que produciremos más que si somos sucios y caóticos.

Para ello es imprescindible tener un espacio de trabajo organizado y donde podamos trabajar a gusto, dependiendo de nuestras funciones laborales.

La técnica de las 5S

Seguro que has escuchado hablar alguna vez de la técnica de las 5S. Esta técnica de Lean Manufacturing es perfecta para conocer cuál es el proceso para mantener nuestro puesto de trabajo limpio y organizado. Pero, ¿por qué se conoce como la técnica de las 5S?

El origen de esta técnica se relaciona con cinco palabras japonesas: Seiri, Seiton, Seiso, Seiketsu y Shitsuke.

Organizar (Seiri)

Organizar es una labor que consiste en detectar los artículos innecesarios y eliminarlos para que los productos necesarios tengan mayor protagonismo en nuestro puesto de trabajo. Los elementos que estén deteriorados o sean poco útiles debemos eliminarlos de nuestra vista para tener nuestro puesto de trabajo bien organizado.

Ordenar (Seiton)

Al haber eliminado los elementos innecesarios o poco útiles de nuestro escritorio, lo siguiente será ordenar los objetos que sean verdaderamente útiles. Debemos tener en cuenta algunos factores como la frecuencia de uso, el tamaño de los objetos, el espacio del que disponemos para almacenarlos, etc.

Limpieza (Seiso)

Una vez que ya tengamos organizado y ordenado nuestro puesto de trabajo con los elementos más importantes a la vista, lo que debemos hacer es una limpieza. Limpiar el polvo o la grasa así como detectar los focos de suciedad es vital para mantener nuestro centro de trabajo limpio y ordenado, mejorando así la productividad.

Estandarización (Seiketsu)

Tras haber limpiado y ordenado todo nuestro puesto de trabajo, el siguiente paso es mantenerlo todo de esta manera. La estandarización es el proceso para crear estándares de trabajo que garanticen que nuestro puesto se quedará tal y como está, evitando así que se desordene o ensucie.

Hábito (Shitsuke)

Una vez que hayamos fijado los estándares de trabajo, el hábito o shitsuke será la manera que tendremos de consolidar esta nueva manera de trabajar tan productiva.

Mantenerlo todo limpio y ordenado nos permitirá mejorar la productividad pero al mismo tiempo requiere una importante responsabilidad y voluntad que iremos adquiriendo como un hábito.