Vivir sin ahorros, la norma general en nuestra sociedad

La mayoría de nosotros, ciudadanos humildes de sociedades capitalistas, apenas poseemos el dinero justo para pasar el mes, es prácticamente imposible conseguir ahorrar algo de dinero. Y si lo conseguimos durante un par de meses, con toda seguridad al tercero encontramos algo donde gastarlo, algo que nos haga falta y que llevamos demasiado tiempo retrasando su compra, o lo aprovechamos para darnos un capricho, como una cena familiar en un restaurante o una escapada a la playa.

Vivir sin ahorros, la norma general en nuestra sociedad

Vivir sin ahorros, incluso con números rojos, es una norma generalizada en nuestra sociedad, nos hemos acostumbrado a ello y rezamos cada día para que la situación no empeore. Pero, desgraciadamente, esto puede ocurrir y en el momento más inesperado puede suceder algo que desestabilice por completo esta situación precaria a la que nos hemos acostumbrado.

La realidad es que, si conseguimos ahorrar, no nos dura demasiado, por lo que nos vemos en situaciones de auténtico drama si, por azares del destino, nos vemos envuelto en una urgencia, en un imprevisto que, como suele suceder, solo se soluciona o, disminuye considerablemente su repercusión en nuestras vidas, con dinero.

Afortunadamente, para afrontar este reto repentino existen agencias financieras que nos ofrecen la oportunidad de acceder a microcreditos online de forma rápida y sencilla que palíen, en la medida de lo posible, el problema presentado. Los microcréditos online se presentan como la fórmula perfecta para sumar tranquilidad y seguridad económica en las familias, pues podemos estar prácticamente seguros de que la petición de micro créditos online será aceptada y concedida, ya que los requerimientos para ser concedidos son sumamente sencillos de cumplir.

Requisitos para solicitar un microcrédito

Como decimos, es muy sencillo acceder a un préstamo de estas características, al no ser cantidades demasiado elevadas, no tienen por qué pasar los mil y un filtros burocráticos y a someter a los solicitantes al tercer grado que cualquier banco tradicional realiza con sus propios clientes.

Con estas agencias online, solo se tiene que rellenar un formulario de solicitud que, además, se realiza de modo online, por lo que no hay que desplazarse a ningún sitio. La información que piden son los datos mínimos para saber quién solicita el crédito, nombre, teléfono, edad, cantidad de dinero que se pide y el plazo elegido para su devolución.

Esto es suficiente para que el programa acepte el microcrédito, pues estas agencias no tienen mayor problema en aceptar como clientes a personas que carecen de avalista, nómina o que incluso puedan estar incluidas en los listados de morosidad, como pueden ser el ASNEF y el RAI.

Solo debemos tener algo en consideración desde el punto de vista del peticionario, y es ajustar el tiempo a las posibilidades reales de devolución, no debemos cometer el error de prolongar demasiado tiempo el pago del crédito, porque el interés subirá demasiado, pero tampoco precipitarnos en el pago y cometer el error de no poder llegar a cumplir con lo acordado. Debemos, por tanto, estudiar bien las posibilidades y llegar al equilibrio exacto de nuestras necesidades y posibilidades.

Una vez que la solicitud ha sido recibida se procede a su revisión para asegurar que todos los datos son correctos, y se realizarán los cálculos de la cantidad total a devolver, en función, lógicamente, del tiempo pedido. Si todo está en orden se aprobará la petición y, en un plazo que no suele superar las 24 horas, se ingresará el efectivo en la cuenta bancaria que haya elegido y que puede ser la habitual.

No solo por urgencias

Efectivamente, cada vez un mayor número de personas se deciden por la petición de este tipo de microcréditos rápidos en agencias como Bonsai Finance, y no solo por y para cubrir una necesidad urgente, un compromiso repentino o un imprevisto, también lo hacen a modo particular para pagarse unas vacaciones con las que llevan años soñando, pero nunca han tenido la oportunidad de llevar a cabo, para pagar un capricho a su pareja y demostrar el amor que siente por ella, pagarse un máster o un curso para mejorar en su trabajo o especializarse en alguna materia, comprar un nuevo electrodoméstico o amueblar de nuevo la casa. Las opciones son infinitas, ya que, como hemos comentado, nadie va a preguntar a qué va destinado el dinero, como sí hacen y valoran los bancos tradicionales.

Por su parte, los profesionales autónomos, emprendedores o empresarios de pymes también son clientes, cada vez más habituales, de este tipo de agencias crediticias y sus productos financieros, ya que, gracias a ellas, en muchos casos pueden dar solución a meses complicados de ventas y seguir trabajando. Estos microcréditos se pueden usar para pagar a los proveedores, los servicios básicos como la luz, el agua o el gas que necesitan las instalaciones para seguir funcionando, a sus propios empleados o aprovechad alguna oportunidad de renovar máquinas, equipamiento, o invertir en una nueva herramienta que los haga más productivos para volverse más competitivos dentro del mercado en el que actúan.