La situación de los autónomos en tiempos del Covid19

El coronavirus ha cambiado la vida cotidiana y, por desgracia para la gran mayoría de personas, la nueva realidad es mucho más incómoda por una falta de adaptación. Familias, trabajadores y empresas deben adaptarse para no perder el tren económico y, con miles de sectores afectados, el panorama no es demasiado halagüeño.

Ahora bien, dentro de los tipos de personas físicas y jurídicas que realizan actividad económicas, los autónomos son quizá los que mayor impacto están notando debido a la pandemia del coronavirus.

Los trabajadores por cuenta ajena tienen la suerte de tener un contrato ligado a su trabajo pero los autónomos dependen prácticamente de sus pedidos y clientes. Esto reporta muchos problemas para los autónomos, sobre todo en sectores de turismo, construcción, hostelería, etc.

Paternidad y autónomos

Otro de los problemas más comunes de los autónomos durante el confinamiento es conciliar la vida laboral con la vida familiar, un clásico en la mayoría de personas que trabajan por cuenta propia.

El Real Decreto que entró en vigor durante abril del año pasado, hizo que los autónomos pudieran disfrutar de una baja por paternidad mucho más amplia que de costumbre, ya que se ampliaba a 8 semanas en lugar de cuatro.

La baja por paternidad para autónomos ha sido una de las grandes luchas de los sindicatos para intentar equiparlo a la baja por maternidad, la cual se extiende hasta las 16 semanas. Una de las grandes ventajas para los autónomos es poder pedir ayudas por paternidad, en caso de necesitarlas.

Para ello se deben cumplir una serie de requisitos como no estar en deuda con la Seguridad Social, haber cotizado al menos 180 días durante los últimos 7 años o 360 días durante toda tu vida laboral. Estas ayudas hacen que los autónomos tengan un pilar donde apoyarse en tiempos de crisis y paternidad/maternidad, un pequeño sustento con el que mejorar su situación económica.

Crisis económica

Sin embargo, esto solo se da en el caso de que tengamos un hijo o hija por lo que la situación del covid19 no está cubierta para los autónomos. Los autónomos sobreviven de la facturación directa a clientes y, si estos clientes no contratan servicios la actividad económica se reduce.

Los autónomos más afectados por esta pandemia han sido los falsos autónomos, ya que depende únicamente de un cliente (que en realidad es su empresa) y si ellos deciden reducir la jornada o desactivar sus servicios, desaparecen los ingresos.

Las ayudas a los autónomos no son las mismas que las que puede percibir un trabajador por cuenta ajena con un ERTE, ya que muchas veces la actividad del autónomo no se suele reflejar de todo sobre todo en casos de falsos autónomos.