Cómo se gana un juicio por alcoholemia

Una noche que has bebido un poco de más, coges el coche y te para la Guardia Civil o la Policía para hacerte un test de alcoholemia. Das positivo y tras unas verificaciones, te retienen el vehículo y presentan cargos contra ti.

Antes de la pandemia eran miles de españoles los que pasaban por esta situación descrita. No obstante, a pesar de lo que muchos piensan, no todo está perdido en los juicios por alcoholemia.

Hay muchas personas que se han librado de multas económicas o penales gracias a las estrategias de un buen despacho de abogados y, en el artículo de hoy, queremos mostraros algunos casos variopintos donde el acusado ha podido esquivar los cargos.

Si necesitáis más detalles, podéis consultar este artículo: Cómo se gana un juicio por alcoholemia

Margen de error de los etilómetros

Los etilómetros son los aparatos encargados de medir el nivel de alcohol en sangre. Mediante una boquilla de plástico, el conductor sopla de manera continua para que el aparato detecte el nivel de alcohol.

Estos dispositivos que seguro que ya conocéis no son 100% fiables sino que, al igual que los radares, también tienen un margen de error al cual nos podemos aferrar en caso de duda o de un nivel al límite.

En el caso de los etilómetros el margen de error es de 7,5%, por lo que puede ser un buen arma para librarnos de cargos en caso de dar una cantidad cerca del límite del cual se considera delito.

La ingesta de medicamentos

Los medicamentos son también un punto a recalcar en caso de haberlos ingerido antes de un control de alcoholemia. Cualquier medicamento puede afectar al resultado de un control, por lo que si tienes recetado alguno, es posible que esto sea una buena baza para invalidar el resultado del test de alcoholemia y librarte de cargos judiciales.

Esto no ocurre con todos los medicamentos, pero sí hay algunos que pueden provocar que el resultado del test no sea tan preciso porque los niveles de alcohol se multiplican. El ibuprofeno, uno de los medicamentos más comunes en España, causa estos efectos que estamos describiendo.

Quién era el conductor del vehículo

Muchos abogados son capaces de librar a sus clientes de cargos en juicios de alcoholemia porque no se ha podido demostrar que eran ellos los que conducían el vehículo.

En un control de alcoholemia es evidente que este argumento carece de sentido porque los policías los que redactan el informe. Pero en el caso de haber sufrido un accidente de tráfico, la cosa cambia ya que no se puede probar que el conductor sea el acusado.