4 años después de la publicación del RGPD

Hace unos años que se publicó el Reglamento General de Protección de Datos, una normativa europea que tiene el objetivo de proteger los datos de los usuarios tanto a nivel físico como a nivel digital.

Pasaron varios meses hasta que la mayoría de las grandes empresas se pusieran las pilas y comenzasen a cumplir con lo que la Protección de Datos exigía, exponiéndose así a varias sanciones por parte de la Unión Europea.

Este Reglamento supuso un cambio radical en la forma de obtener los datos por parte de las páginas web y de las empresas que operan a nivel físico. Desde ahora, debemos advertir al usuario de qué datos estamos recopilando, con qué fines los recopilamos y si los vamos a compartir con alguna otra empresa.

Esto se extiende a numerosas páginas web que deciden hacer las cosas bien, aunque hay muchas otras que han decidido hacer caso omiso a la hora de contratar protección de datos.

Estas empresas se exponen a sanciones que pueden acabar con la disolución de la misma, por lo que lo más adecuado es contratar una empresa que se dedique a este tipo de adaptaciones para que nos haga una integración completa, incluyendo la parte online y la offline.

Si tenemos en cuenta que la normativa de protección de datos se va actualizando cada año, es fundamental estar al día y contratar un servicio que cubra estas posibles actualizaciones para no tener problemas a medio plazo.

Los precios para la protección de datos suelen incluir este carácter anual y la mayoría de empresas nos ofrecerán planes para estar cubiertos en caso de que alguna disposición normativa aparezca, bien por parte de la Unión Europea o bien del Gobierno de España.

Reglamento General de Protección de Datos ¿Qué ha supuesto?

La primera noticia que tuvimos acerca de esta nueva disposición europea era que íbamos a tener un control mayor de la forma en la que recopilamos datos. Sin embargo, esto ha supuesto mucho más.

Este cambio a nivel europeo ha supuesto una verdadera revolución en el sector digital, teniendo que adaptar millones de páginas web a la forma de obtener los datos bien directamente o bien a través de las cookies.

Las cookies y las plataformas de anuncios

Las cookies son pequeños ficheros que se instalan en los dispositivos con los que accedemos a una página web. Estas cookies cuentan con información valiosa a nivel de marketing, porque son capaces de conectar con plataformas como Analytics para obtener datos interesantes como la ubicación, edad, perfil, intereses, tiempo de estancia en una página web, veces que la hemos visitado, etc.

Estos datos son muy valiosos para los anunciantes de plataformas como Google Ads o Facebook Ads porque permiten conocer los intereses de cliente potencial y ajustar la publicidad para que sea mucho más efectiva.

Es evidente que todo este proceso ha supuesto a su vez un fuerte golpe a la forma de obtener los datos por parte de estas plataformas, que han intentado ajustar sus procesos para que los datos obtenidos no se vean alterados.